Galletas de Jengibre Navideñas

Os voy a contar la versión corta, la versión larga incluye una semana de pruebas y errores, de bandejas quemadas, galletas de sabores poco variados: carbón y cartón, el caso es que mis sobrinos pequeños vienen a visitarme, ilusionados y seguros de que su cena será pizza, cortesía de mi fama como desastre ambulante en la cocina, y no es para menos: cada vez que me aventuro a cocinar, los accidentes están asegurados y la pizza se convierte en nuestro salvavidas. Así que, armada con mi delantal, testigo mudo de las innumerables batallas de esta semana, con poco tiempo para ferpeccionar mi técnica galletil, no me queda otra que saltar al ruedo, con la convicción de que podré cambiar el guión que tanto se ha repetido en los ensayos y me preparo con todo: lápices pasteleros, miel, canela y moldes navideños.

Me lanzo a la tarea de hacer la masa con más fe de la que hay en un convento de clausura, la harina se esparce por la cocina como si fuera nieve, que para algo estamos en Navidad, el jengibre me ayuda a iniciar el repetido concierto de estornudos. Esta semana he tonificado mis brazos con ayuda del rodillo en un gimnasio improvisado: mi cocina, creo que me he vuelto adicta al olor de la canela y la miel.

El desafío mayor llega con los moldes, espero que la masa no siga demasiado viscosa. Cada galleta parece decidir su propio destino, ninguna siquiera cerca de parecerse a un muñeco de jengibre tradicional. Con paciencia logro crear una colección de galletas que bien podrían calificarse como ‘edición limitada’, nadie dudará que las he hecho yo eso seguro. Tras tachar eso de mi lista, me quedo vigilando el horno, para que no vuelva a hacer de las suyas, no queda tiempo para otro error y no negaré que me encanta el olor a galletas horneándose.

Increíblemente, no solo resisten el calor del horno, si no que se han convertido en pequeñas delicias y las he podido decorar sin mayor dificultad, a este paso no había conseguido llegar antes. No ha sido nada fácil, llegué a creer que no lo conseguiría, aunque mis sobrinos no dejaban de apoyarme y colaborar, sabían que las galletas navideñas no iban a evitar que cenaran su pizza favorita. ¿Y tú? ¿Te atreves a probar? Comparte tus propias aventuras galletiles en los comentarios ¡vamos, anímate!

Receta

Ingredientes:

  • Azúcar moreno: 110 g
  • Harina: 200g
  • Mantequilla: 100g
  • Huevos: 1 und
  • Miel: 3 cucharadas
  • Canela: 2 cucharaditas
  • Jengibre: 1 cucharadita
  • Bicarbonato Sódico: 1 cucharadita
  • Una pizca de sal
  • Lápices pasteleros para la decoración, lacasitos mini, etc…
  • Moldes para las galletas con la temática navideña

Instrucciones:

Primero, bate la mantequilla (que deberá estar a temperatura ambiente) con unas varillas eléctricas. Añade azúcar moreno y sigue batiendo.
Calienta la miel en el microondas hasta que esté líquida. Deja enfriar un poco.
Añade un huevo a la mezcla de mantequilla y azúcar, bate bien, y luego incorpora la miel.
En otro bol, mezcla la harina, canela, jengibre, bicarbonato sódico y una pizca de sal.
Combina los ingredientes secos con la mezcla de mantequilla y bate hasta que esté todo bien integrado.
Extiende una hoja de papel de horno y coloca la masa encima, espolvoreando un poco de harina. Cubre la masa con otra hoja de papel vegetal y estírala con un rodillo. Refrigera la masa por 2 horas. Si tienes prisa, puedes ponerla en el congelador brevemente para que se endurezca un poco.
Precalienta el horno a 180ºC. Prepara una bandeja de horno con papel vegetal.
Corta las galletas de la masa y colócalas en la bandeja.
Hornea las galletas a 180ºC durante unos 7 minutos. Después de hornearlas, déjalas enfriar para que se endurezcan.
Una vez frías, decora las galletas como prefieras.


¡Y listo! Ya tienes tus galletas navideñas de jengibre.


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