Otra vez el sabor del guiso quemado, no importa cuantas veces lo intente, siempre acaba poco hecho, quemado, muy salado o inexplicablemente soso. Es como si cada intento fuera un capítulo más en una serie cómica de fracasos culinarios.
Esta receta, un legado de mi abuela, se convirtió en mi plato favorito desde la primera vez que lo probé, cocinado en su mágica olla de barro. Sin embargo, recrearlo en mi cocina es una odisea que podría rivalizar con cualquier episodio de MasterChef, donde todo parece fácil hasta que… bueno, hasta que un simple guiso te hace considerar el sabor de las piedras como una opción viable.
Recuerdo la cocina de mi abuela, aquel santuario donde el aire se impregnaba de aromas divinos. Cada ingrediente que tocaba su olla de barro se transformaba en una obra maestra culinaria. Pero aquí estoy yo, entre playlists de Spotify y tutoriales de YouTube, dándome cuenta de que la esencia de la abuela es un ingrediente misteriosamente ausente en mi cocina.
¿Te animas a probar suerte con esta receta legendaria? Quizás tengas el toque mágico que me falta. Aquí tienes la receta:
La receta
Ingredientes:
500 gr de ternera (a ser posible, en trocitos).
3 zanahorias grandes, peladas y cortadas en tiras.
3 patatas medianas, peladas y cortadas en cubos.
100 gr de guisantes (frescos, o si eres como yo, congelados).
Sal y pimienta al gusto (no te emociones con la sal).
Aceite de oliva.
1 cucharadita de pimentón (el dulce, por fa).
2 dientes de ajo picados.
1 cebolla picada.
1 litro de caldo de ternera o agua.
Instrucciones:
En tu olla más instagrameable (si no tienes de barro, vale cualquier otra), calienta un chorrito de aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén tiernitos.
Incorpora la ternera y revuelve hasta que esté doradita.
Añade las zanahorias y las patatas. Dale un par de vueltas y déjame decirte que ya huele bomba.
Echa el pimentón (sin pasarte, no queremos alertas de incendio), sal, pimienta y el caldo o agua hasta que cubra todo.
Deja cocinar a fuego medio-bajo hasta que las patatas y zanahorias estén suaves. Añade los guisantes unos 10 minutos antes de apagar el fuego.
Prueba y ajusta. Si sientes que le falta sal, añade. Si te pasaste, ¡no te rindas! Añade más agua o caldo.
Ya está, el guiso de ternera al estilo moderno pero con ese toque clásico. Y si no te sale a la primera, tranqui, estamos en el mismo equipo. Eso sí, no olvides subir tu intento a Instagram con #GuisoChallenge. ¡A cocinar! 🥘🔥🎉




